23/5/2011

El terror de Doom 1 & 2


La saga Doom es una de las sagas mejor valoradas en la historia de los videojuegos y la razón viene de hace tiempo a, cuando a principios de la década de los noventa el intrépido estudio ID Software (porque había más gente aparte de Carmack y Romero) sacaron al mercado Doom, un vitaminado Wolfestein 3D que lo petó, ¿Y por qué? Fue bastante realista y  el pionero de los FPS, pero a mi me marcó por otro motivo bien distinto: el horror en cada partida jugada.

Y no terror de susto fácil, sino más bien el psicológico que hace gala en otras sagas como Silent Hill o Fatal Frame, pero no siendo exactamente igual, es diferente, pues es un horror que te hacía sentirte angustiado con cada partida jugada. Y no por su dificultad, sino por toda su ambientación. Quizá no diga nada descabellado si digo que las dos primeras entregas de la saga Doom tienen una de las mejores ambientaciones jamás logradas en los videojuegos.

Y este estado se debe a muchos factores, el más destacado son los escenarios. Escenarios con multitud de signos diabólicos, con personajes mutilados colgados de los techos, pilas de humanos ensangrentadas que decoran el escenario haciéndolo aun más tétrico y acongojante, estrechos pasillos por los que distintos sacados del mismísimo infierno campan a sus anchas con un único objetivo, tu muerte. Los enemigos, que a pesar de que al principio no asustan nada y son ''inofensivos, ves como va evolucionando la majestuosidad del diseño de estos, provocándote cada vez más pánico, y más cuando vas por un pasillo estrecho y de repente aparece un fauno diabólico que nada más verte lanza un gemido escalofriante, después ves dibujada su silueta gigante y te acabas de cagar.

Y es que no hay mayor satisfacción que acabar un nivel de Doom, porque verdaderamente, te angustias con cada fase. Cuando ves esas letras encima de una puerta que rezan ''Exit'' sientes esa satisfacción propia de Doom que en muy pocos juegos he podido vivir, solamente en Quake (que viene del mismo estudio). Esa angustia provocada ha conseguido que no sea capaz de jugar más de 3 horas seguidas a un Doom, es más, siempre suelo jugar un nivel hasta terminarlo y dejar de jugar, porque a lo mejor para vosotros es una locura, pero acabo totalmente fatigado.

Y esto hace de Doom uno de los mejores juegos de terror camuflados en un juego de acción de todos los tiempos. A mi me ha tocado jugarlo en una etapa tardía, pero estoy seguro que todo aquel que lo juego cuando el juego salió al mercado lo tiene que considerar una obra maestra. Y para mi, roza la perfección.

P.D: el mérito de Doom aún es mayor si consideramos que yo soy una persona que cada vez que juega al un survival horror le sale un sarpullido en las manos y se diarrea en las braguitas .

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