31 de oct. de 2011

Que me agobio.

En realidad no, tengo una vida bastante maja. Pero, ay amigos, los estudios me quitan mucho tiempo de mi tiempo libre, valga la redundancia. Y es que, como ávidos seguidores que sois os habréis dado cuenta de que tengo esto un pelín, o melenín, algo abandonado. ''Pero no dedicarás todo tu tiempo a estudiar'', efectivamente querido lector, pero es que el tiempo libre que tengo lo dedico a gastarle con otros menesteres: Al ya clásico jugar se ha ido incorporando escuchar música (pero en profundidad) o a ver series televisivas a cascoporro. ¿Este párrafo de mierda para qué sirve? Para nada, es para que la siguiente foto no quede tan sosa:

17 de oct. de 2011

El PSOE y los videojuegos.


"Del mismo modo, debemos  plantear también la ampliación de competencias del
propio Plan Nacional sobre Drogas, a fin de poder abordar el reto de las adicciones
sin sustancia (ludopatía, nuevas tecnologías, la red, videojuegos, etc)."

13 de oct. de 2011

The Legend of Zelda: 4 Swords. Versión: Forever Alone


Nintendo, con la excusa del veinticinco aniversario de la saga The Legend of Zelda, ha decidido sacar de forma gratuita para la plataforma DSi Ware (que un día tendrá su reseña en este blog, porque vaya tela de servicio...) TLoZ: 4 Swords, videojuego de GC que apenas tuvo repercusión en Europa y de moderado éxito en Japón, gracias a su principal baza, el multijugador local.

10 de oct. de 2011

El Microondas, tu podcast recombustión. [Esto es una especie de crítica, aunque a ciencia cierta, no lo sé ni yo...]


Aquí donde me veis aparento ser una persona normal: Con sus preocupaciones pero feliz. Pero la verdad no tiene nada que ver con mi careta, pues detrás de esta se esconde un monstruo capaz de seguir a una cantidad desproporcionada de podcast a la semana. Y, como viene siendo habitual en mí, esto se ha convertido en una especie de droga de la que dependes.

Cuando ya escuchas suficientes podcast (en mi caso unos veinte) siempre aparece una bicho humano random con la frase maldita: ''Pues este podcast estás muy bien''. Me defeco sobre su descendencia. Así conocí a El Microondas.

9 de oct. de 2011

Análisis: Bit.Trip. Beat


Es un pong dopado. Encarnamos a una barra en la parte izquierda de la pantalla con la cual debemos evitar que las bolas de colores se vayan colando en nuestra  ''pared''.

Cada bola (es irónico, porque son cuadradas. Se supone que son píxels) tiene una característica especial: unas van más rápidas, otras hacen parábolas, otras van danzando por la pantalla hasta que deciden caer como meteoros hacia nosotros... Y bastantes más es lo que hacen de este juego un producto divertido, ya que las situaciones nunca se repetirán.

Hay que decir que si llevamos ''x'' bolas ''golpeadas'' la pantalla va ganando en colores psicodélicos y melodías electrónicas la mar de bonicas. Por el contrario, si fallamos mucho, la pantalla se vuelve en blanco y negro (como el Pong original) y al música se desvanece. En la última fase nos hartaremos de ver el color monocromático. Y es que la dificultad de este juego es añeja: No hay chek-points, si morimos al final de la fase, a empezar del principio. Y las fases pueden durar hasta diez minutos de reloj. Si no fuera por la música y el ambiente colorido desistiríamos, lo doy por sentado.